Un hombre, de alrededor de 30 años, sufrió un intento de robo el jueves, en horas de la siesta, pero logró defenderse con habilidad y coraje.
El hecho ocurrió en la avenida América, cerca del cruce con el pasaje Tagle, a las 14 del jueves. Toda la secuencia fue grabada por una cámara que apunta justo en dirección en donde ocurrió todo. Según se ve en el video, él estaba parado sobre la vereda mientras esperaba ser atendido en un quiosco de la zona; en ese momento, la tranquilidad de la siesta fue interrumpida por otro sujeto que subió violentamente a la vereda arriba de su moto, dejando casi acorralado al joven que esperaba ser atendido.
Ahí fue cuando el presunto asaltante empuñó un arma de fuego con la que, al parecer, amenazó y le exigió las pertenencias a la víctima. Ante esto, el joven quedó de perfil al supuesto delincuente y en un rápido y certero movimiento logró quitarle el arma; en esa fracción de segundo agarró al hombre que quiso robarle de la remera para evitar que escape y lo golpeó varias veces en la espalda con la empuñadura del arma hasta que el presunto ladrón se escapó en su motocicleta. La víctima quedó con el arma en su mano.
Minutos después, varios vecinos se acercaron para preguntar qué había pasado. En el video se ve cómUn hombre, de alrededor de 30 años, sufrió un intento de robo el jueves, en horas de la siesta, pero logró defenderse con habilidad y coraje.
El hecho ocurrió en la avenida América, cerca del cruce con el pasaje Tagle, a las 14 del jueves. Toda la secuencia fue grabada por una cámara que apunta justo en dirección en donde ocurrió todo. Según se ve en el video, él estaba parado sobre la vereda mientras esperaba ser atendido en un quiosco de la zona; en ese momento, la tranquilidad de la siesta fue interrumpida por otro sujeto que subió violentamente a la vereda arriba de su moto, dejando casi acorralado al joven que esperaba ser atendido.
Ahí fue cuando el presunto asaltante empuñó un arma de fuego con la que, al parecer, amenazó y le exigió las pertenencias a la víctima. Ante esto, el joven quedó de perfil al supuesto delincuente y en un rápido y certero movimiento logró quitarle el arma; en esa fracción de segundo agarró al hombre que quiso robarle de la remera para evitar que escape y lo golpeó varias veces en la espalda con la empuñadura del arma hasta que el presunto ladrón se escapó en su motocicleta. La víctima quedó con el arma en su mano.
Minutos después, varios vecinos se acercaron para preguntar qué había pasado. En el video se ve cómo el joven explica los sucesos, señala.
Luego, para evitar cualquier inconveniente y no tener un arma cargada en la mano, el joven que fue atacado desactivo la pistola con que intentaron robarle.
Zona peligrosa
El video recorrió los celulares de varios vecinos y comerciantes de la zona, que daban aviso del hecho y advertían del hombre que intentaba robar.
“Según dicen, el chico es policía, por eso pudo actuar así en ese momento”, dijo Florencia Faversani, que trabaja en una heladería ubicada a un par de cuadras del lugar del hecho.
“Esta es una zona muy insegura, aquí robaron varias veces. Sobre todo, hay horarios en los que está medio muerto, no pasa nadie por la calle, y en esa hora es que se producen los robos”, dijo la joven, en referencia al vacío de las calles durante las horas de siesta en el verano tucumano.
“Como la avenida (América) tiene salida a barrios complicados eso la transforma en peligrosa. Los delincuentes roban acá y salen directo para esos barrios”, sospechó la mujer, y agregó que nunca sale sola a andar en bici, sino que lo hace en grupo por miedo a que le roben.
Gabriela, otra empleada de una heladería que está a metros de donde sucedió el hecho, dijo a LA GACETA que la inseguridad es común en la zona. “Todo el tiempo hay problemas así. Nosotros nos salvamos varias veces por tener las puertas cerradas, tipos muy extraños, que se apresuran al hablar y al final no piden nada se acerca, y como no pueden entrar se van”, sostuvo.
En el barrio, todos los comercios tienen rejas y los dueños mantienen las puertas cerradas con llave para prevenir los asaltos. “Por la América no hay quiosco que no tenga rejas, no se puede atender abierto, estás regalado”, dijo Sebastián, de un quiosco cercano.
Por último, otro de los comerciantes de la zona felicitó al joven que se defendió del presunto ladrón: “de diez el chico ese. Lo felicito, hay que darle premio”.